¿Qué es el CER o Coste Efectivo Remanente en un préstamo?

¿Qué es el CER? ¿Qué es el CER en un préstamo? ¿Es legal? ¿Cuál es el Coste Efectivo Remanente de un préstamo? Solicitar un crédito sin conocer las respuestas de estas preguntas es, no por menos, un salto arriesgado. ¡No puedes pasarlas por alto!

Toma un segundo para estudiar y comparar todas tus opciones. Escoger correctamente, en función de tu realidad individual, te librará de problemas financieros en el futuro. Para así evitar todo tipo situación desagradable o incómoda. Esto sin importar si es una micro financiación o un gran crédito.

¿Estás decidido a solicitar un préstamo? ¡Lee este artículo, conoce qué es el CER y hazlo de forma segura!

Coste Efectivo Remanente (CER) de un préstamo

Qué es el CER

El CER, o Coste Efectivo Remanente, se trata de un indicador que da cuenta de los desembolsos pendientes para el pago total de un préstamo online en el acto. Este se calcula en función del tiempo en el que la persona beneficiada devolverá toda la deuda.

Es por ello que el Coste Efectivo Remanente de un préstamo cambia a lo largo de la vida del mismo. Al acercarse el final del periodo de reembolso, el monto de este tipo de interés será menor. De allí que el Coste Efectivo Remanente CER considere los siguientes elementos:

Pero, ¿es legal el Coste Efectivo Remanente? La respuesta es sí. El Coste Efectivo Remanente de un préstamo es totalmente legal. Pero las entidades deben informarlo en su publicidad, contratos, documentos de liquidación y ofertas vinculantes. Este principio, establecido por el Banco de España, fomenta la transparencia y confianza entre ambas partes al momento de solicitar un crédito.

Pese a lo anterior, las entidades bancarias pueden obviar algunos detalles, como los gastos de notaría y registro. Por lo mismo, siempre debemos solicitar la mayor cantidad de información a nuestro prestamista, incluso la que no nos proporcione de buenas a primeras.

Recuerda: el Coste Efectivo Remanente, igual que la TAE o el TIN, es un indicador clave al momento de solicitar desde un minipréstamo online hasta un gran crédito. ¿Nuestra recomendación? No tomes decisiones precipitadas, evalúa siempre el Coste Efectivo Remanente de todas tus opciones y decide en función de tu capacidad financiera. 

¿Qué es el CER en una hipoteca?

Luego de responder qué es el CER en un préstamo, corresponde abordar otra pregunta: ¿qué es el CER en una hipoteca? El Coste Efectivo Remanente de una hipoteca es en esencia lo mismo pero aplicado a un bien, comúnmente un inmueble. Funciona exactamente igual que el Coste Efectivo Remanente de un préstamo. Lo que veremos a más profundidad a continuación.

¿Cómo se calcula el Coste Efectivo Remanente?

Coste efectivo remanente cálculo

El cálculo del Coste Efectivo Remanente sabemos que es clave en tu búsqueda. Por lo mismo, aquí te explicaremos cómo hacerlo. Deshazte de toda preocupación, lo haremos de la forma más sencilla posible.

Para calcular el Coste Efectivo Remanente debemos tener un dato infaltable: el tiempo pendiente de la liquidación. Este debe contemplarse desde la solicitud del préstamo hasta su debido cumplimiento, previamente fijado y acordado.

Ya teniendo con nosotros el préstamo, procedemos a sustituir la TAE -Tasa Anual Equivalente- por el CER. Este intercambio te permitirá contemplar única y exclusivamente los pagos hasta la última cuota por pagar.

¿Cuál es la diferencia entre el CER, el TIN y el TAE?

Una vez que sabes cuál es la definición del Coste Efectivo Remanente, solo queda saber cómo se diferencia de otras tasas. Por ello, ahora hablaremos de la diferencia entre el CER y otros tipos de interés que debes conocer antes de pedir un préstamo.

Coste Efectivo Remanente (CER)

Puede que en un principio haya sonado confuso, pero no desesperes, aquí estamos para ayudarte. Para dejar completamente claro qué es el Coste Efectivo Remanente, hagamos un breve repaso. El CER, o Coste Efectivo Remanente, es el monto establecido para amortizar un préstamo hasta cubrirlo en su totalidad. Este se calcula, como indicamos más arriba, desde la cuota Nro. 1 a pagar.

Tasa Anual Equivalente (TAE)

Por otra parte, la TAE, o Tasa Anual Equivalente, es una fórmula matemática financiera. Pero, ¿qué calcula? Nada más ni nada menos que la rentabilidad de un producto bancario. Por disposición del Banco de España en 1990, su inclusión es obligatoria y debe presentarse de la forma más transparente posible. Además, a diferencia del CER, este sí considera todos los gastos de un crédito. Las comisiones de estudio, gastos de apertura o comisión por anticipación están presentes en esta tasa.

Tipo de Interés Nominal (TIN)

Llegó el turno del TIN, o Tipo de Interés Nominal. Muy similar al TAE, el TIN es otro tipo de interés. Determinado por el Banco Central Europeo, indica el coste del préstamo a quien lo solicita. En pocas palabras: es el porcentaje fijo a pagar. Este se establece en función de la inflación, previendo fluctuaciones en el tiempo. También considera posibilidades de devolución, midiendo el riesgo de no devolución; y la regulación vigente, analizando el marco legislativo del momento. Sin embargo, puede que no incluya el coste total, dado que no calcula las comisiones u otros gastos más allá de los intereses.

¿Cómo se diferencian?

Sus diferencias, más allá de sus definiciones, se logran apreciar con mayor claridad en sus características específicas y datos utilizados para su cálculo. En el caso del Tipo de Interés Nominal (TIN), definido anteriormente como el coste del préstamo a pagar, puede ser desde diario hasta anual. Este puede variar o no durante el periodo de financiamiento; y no contempla los gastos ni comisiones a pagar.

En el caso de la Tasa Anual Equivalente (TAE), los ítems utilizados para su cálculo son la principal diferencia frente al TIN y CER. La fórmula de la TAE se fundamenta en 4 datos fundamentales: gastos y comisiones asociados, duración del préstamo, importe del préstamo y el tiempo de interés.

Por último, pero no por eso menos importante, está el CER. Hay 2 diferencias importantes entre la TAE y el CER: este se conoce después de recibir el préstamo, mientras que la TAE es al inicio del contrato. Además, su coste varía conforme avanza el tiempo, caso contrario con la TAE que siempre se refiere al coste anual.

Conocer las diferencias entre el CER, TIN y TAE te permitirá realizar una evaluación efectiva del abanico de opciones que dispongas. Es la clave para no afectar a tu salud financiera con el o los créditos que puedas solicitar.

Estamos seguros que, luego de haber leído toda esta información, podrás enfrentarte a cualquier prestamista sin preguntarte qué es el CER.

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